¿Qué necesitan las plantas para vivir?. Solemos pensar que agua y luz, sin embargo existen multitud de factores diferentes que permiten a una planta desarrollarse de una forma más saludable. Esto se traduce en una planta ornamental de mayor belleza, que podremos tener en nuestra casa o jardín.

¿Qué necesitan las plantas para vivir y crecer?

Las plantas, a diferencia de los animales y los hongos, son organismos autótrofos. Esto significa que pueden crear materia orgánica propia a través de elementos inorgánicos. Esto supone una gran diferencia respecto a los organismos heterótrofos, que deben alimentarse de otros seres para conseguir, de este modo, la materia orgánica sintetizada.

Mediante la fotosíntesis las plantas realizan la conversión de materia inorgánica a materia orgánica gracias a la energía que aporta la luz. Gracias a esta energía del sol, las plantas convierten el agua del suelo y el dióxido de carbono del aire en glucosa, un nutriente esencial que les provee energía y permite la fabricación de la celulosa.

Luz

La luz del sol es indispensable para ellas. Es algo que no les puede faltar en ningún momento, ya que la necesitan para realizar la fotosíntesis. Aunque la mayor parte de la fotosíntesis que realizan las plantas se lleva a cabo a partir de la luz solar, es importante saber que cualquier tipo de luz es útil para que una planta pueda completar su fotosíntesis.

Sin embargo, no todas las plantas toleran la luz solar directa. Por ejemplo, las kentias prefieren desarrollarse en lugares sombríos o en semisombra, lo que las convierte en una excelente planta ornamental de interior.

En definitiva, hay que encontrar el lugar adecuado para la necesidad de luz solar de cada especie de planta. Si la planta recibe menos sol del que debería esta no se desarrollará con normalidad, causando que sus hojas estén amarillas y sus tallos sean finos. Por el contrario, si recibe demasiada luz solar provocará que la planta se deshidrate y en consecuencia, se sequen sus hojas.

Agua

Sin agua ningún ser vivo podría existir. En el caso de las plantas, les es completamente necesario ya que es un líquido que, al entrar en contacto con los minerales del suelo, hace que estos sean accesibles para ellas. Además, suministra hidrógeno y propicia que se realicen todos los procesos fisiológicos con normalidad.

Al igual que con el elemento anterior, no todas las plantas necesitan la misma cantidad de agua. Por ejemplo, las sansevierias apenas necesitan agua, por lo que su mayor problema, con este elemento, es el exceso de riego o los encharcamientos.

Si una planta no recibe agua suficiente, esta empezará a marchitarse y si por el contrario, se riega demasiado provocará la putrefacción de sus raíces.

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Minerales

Aunque pudiera parecer que lo que las plantas necesitan para vivir es la tierra, esta afirmación es errónea, ya que, lo que necesitan, no es la tierra, sino los minerales presentes en la tierra. Los minerales que necesitan en mayor cantidad son:

Nitrógeno: es el encargado del crecimiento de las plantas, el que crea la masa vegetal.

Fósforo: favorece el desarrollo de las raíces, de las flores, y de los frutos.

Potasio: es un regulador que se acumula en los tubérculos y frutos, a los que les da color y consistencia y les mejora el tamaño.

Magnesio: es esencial para que la clorofila, el pigmento verde fundamental para la fotosíntesis, se pueda producir.

Calcio: es importante para el crecimiento, ya que interviene en la división de las células.

Azufre: es esencial para la formación de la clorofila. Además, ayuda a metabolizar el nitrógeno.

En menor medida también necesitan macronutrientes, pues su deficiencia podría causarles problemas a las plantas. Son estos:

Hierro: interviene en la formación de clorofila, y favorece la absorción del fósforo.

Manganeso: esencial también para las moléculas de clorofila, y para que se puedan producir muchos procesos enzimáticos.

Zinc: participa en procesos enzimáticos.

Cobre: es esencial para la respiración de las plantas.

Boro: es importante para el polen, pues favorece su producción y maduración.

Molibdeno: es importante para sintetizar los aminoácidos, y para que las leguminosas puedan fijar el nitrógeno al suelo a través de las bacterias simbióticas que tienen en sus raíces.

Dióxido de carbono

El dióxido de carbono es necesario para la respiración celular de las plantas y también es parte de la fotosíntesis, que permite que las plantas produzcan su propio alimento.


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